Desde la medianoche, rige el paro general de 24 horas, convocado por la CGT, en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
Se prevé una jornada con poca actividad por el parate de la totalidad del transporte público, lo que incluye a los colectiveros de la UTA, que integra la CGT aunque no su consejo directivo.
El proyecto que introduce importantes cambios en la legislación del trabajo fue objeto de dos movilizaciones en rechazo de parte de la CGT: una en diciembre en Plaza de Mayo y otra la semana pasada en la Plaza del Congreso, y motivó ahora la primera huelga luego de que la iniciativa consiguiera media sanción.
El cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, aseguró que “el nivel de acatamiento al paro es importantísimo” y destacó que se trata de un fuerte respaldo a las medidas impulsadas por las organizaciones sindicales.
“El acatamiento es importantísimo, ya desde ayer a las 10 de la noche los sectores fabriles con turnos nocturnos empezaron a dejar sus puestos de trabajo”, resaltó el titular del Sindicato del Seguro en diálogo con el programa “Esta mañana” de Radio Rivadavia.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el acatamiento no es total. Un sector disidente, nucleado principalmente en el poderoso Grupo DOTA, decidió no plegarse a la medida de fuerza y mantiene operativas a decenas de líneas que circulan con su cronograma habitual.
Un escenario similar ocurre con el Grupo Metropol, que en la mayoría de sus líneas decidieron no adherirse al paro establecido por la CGT para este jueves.

