El Gobierno nacional reglamentó este lunes el funcionamiento del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), uno de los instrumentos centrales incorporados en la reforma laboral. La medida establece un nuevo esquema para financiar indemnizaciones y otras obligaciones laborales vinculadas a trabajadores registrados del sector privado.
El sistema comenzará a regir el 1 de noviembre de 2026 y apunta a crear fondos específicos constituidos por aportes de los empleadores, que serán administrados por entidades autorizadas y supervisadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Cómo funcionará el nuevo esquema
La reglamentación establece que cada empleador deberá abrir una cuenta individual dentro de un fondo común de inversión o un fideicomiso financiero habilitado para operar bajo el régimen del FAL. Allí se depositarán los aportes destinados a cubrir futuras indemnizaciones laborales.
La recaudación será canalizada a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que integrará los aportes al sistema unificado de seguridad social y los derivará a la cuenta correspondiente de cada empleador.
Según la normativa, si una empresa no informa el identificador de su cuenta dentro de los plazos establecidos, la CNV podrá asignarle de oficio una entidad administradora para garantizar la continuidad del sistema.
A quiénes alcanza
El régimen estará destinado a empleadores y trabajadores registrados del sector privado, mientras que quedan excluidas las relaciones laborales expresamente exceptuadas por la ley y el empleo público.
Además, la cobertura alcanzará únicamente a trabajadores correctamente registrados con una antigüedad mínima de doce meses previos a la extinción del vínculo laboral.
Cómo se pagarán las indemnizaciones
Cuando se produzca una desvinculación laboral alcanzada por el régimen, el empleador deberá presentar una declaración jurada electrónica. Una vez verificados los datos del trabajador, la entidad administradora transferirá directamente los fondos a la cuenta bancaria informada, con un plazo máximo de cinco días hábiles.
La reglamentación aclara que la responsabilidad sobre el cálculo de la indemnización continuará siendo del empleador. El fondo funcionará como mecanismo de financiamiento y cobertura, pero no reemplaza la obligación empresarial de determinar correctamente el monto correspondiente.
Beneficios e incentivos para las empresas
El decreto establece que los aportes realizados al FAL podrán deducirse del Impuesto a las Ganancias y también habilitarán una reducción equivalente en determinadas contribuciones patronales a la seguridad social.
Asimismo, las cuentas vinculadas al sistema estarán exentas del impuesto a los créditos y débitos bancarios.
Un cambio de fondo en el sistema laboral
La reglamentación del FAL representa uno de los cambios más significativos de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. La lógica detrás del esquema es generar fondos anticipados para afrontar eventuales indemnizaciones y reducir la incertidumbre financiera asociada a los despidos.
Sin embargo, el nuevo sistema también abre un debate más amplio sobre el futuro de las relaciones laborales en la Argentina. Mientras el Ejecutivo sostiene que busca dar previsibilidad a empresas y trabajadores, sectores sindicales y especialistas en derecho laboral siguen observando con atención cómo impactará la implementación práctica del régimen y cuáles serán sus efectos sobre el mercado de trabajo en los próximos años.

