El stock de reservas internacionales superó los US$49.500 millones y marcó su mayor nivel desde septiembre de 2019. El incremento estuvo impulsado por el ingreso de financiamiento de organismos internacionales y por nuevas compras de divisas en el mercado oficial, aunque especialistas advierten que parte de la mejora responde a factores transitorios.
Las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) alcanzaron los US$49.536 millones, el nivel más elevado desde septiembre de 2019, luego de registrar un incremento diario superior a los US$1.200 millones. De esta manera, la autoridad monetaria logró superar el máximo alcanzado semanas atrás y consolidó el mayor volumen de reservas de la actual gestión.
Según trascendió desde fuentes oficiales, el aumento respondió principalmente al ingreso de desembolsos provenientes de organismos multilaterales de crédito, recursos que ingresaron antes de un importante vencimiento de deuda previsto para esta semana. A ello se sumó una nueva jornada con saldo comprador en el Mercado Libre de Cambios (MLC), donde el Banco Central adquirió US$25 millones.
La acumulación de reservas se da en un contexto en el que el Gobierno busca fortalecer la posición externa del país y mejorar los indicadores financieros. Desde comienzos de 2026, la autoridad monetaria viene sosteniendo una política de compras de divisas que ya permitió acumular más de US$11.000 millones en el mercado cambiario.
No obstante, economistas consultados por distintos medios señalaron que el fuerte incremento registrado en la última rueda no responde exclusivamente a compras genuinas de dólares, sino también al ingreso de financiamiento internacional. Por ese motivo, remarcan que el dato constituye una mejora relevante en el nivel de reservas brutas, aunque no necesariamente implica un fortalecimiento equivalente de las reservas de libre disponibilidad.
En paralelo, el mercado siguió de cerca la evolución del riesgo país, que mostró una nueva baja, mientras los bonos soberanos registraron avances moderados y el tipo de cambio oficial mantuvo una evolución controlada.
El Gobierno considera que la recomposición de las reservas constituye uno de los pilares del programa económico y una señal favorable para los mercados. Sin embargo, los analistas coinciden en que el desafío de los próximos meses será sostener esa tendencia mediante un mayor ingreso genuino de divisas provenientes de las exportaciones, la inversión y el financiamiento privado, más allá de los desembolsos extraordinarios de organismos internacionales.
Con este nuevo registro, el Banco Central vuelve a ubicarse en niveles que no se observaban desde hace casi siete años, en un escenario donde la evolución de las reservas continúa siendo uno de los principales indicadores que siguen inversores, empresas y organismos internacionales para evaluar la estabilidad macroeconómica de la Argentina.

