La primera edición se estrenó el domingo a las 22, en un nuevo canal de Youtube y en redes sociales. El hilo conductor del programa, era La Soberbia y como impacta la misma en la politica.

Eugenio Casielles estrenó su nuevo programa “Proyecto C”, con un estilo de late night argentino con fuertes críticas al gobierno de Javier Milei y haciendo alusión a la soberbia del presidente y sus allegados.

La primera edición se estrenó el domingo a las 22, en un nuevo canal de Youtube y en redes sociales. El hilo conductor del programa, era La Soberbia y como impacta la misma en la politica. Proyecto C contó grandes participaciones como los comunicadores e influencers El Presto y Álvaro Zicarelli, como así también estuvo presente Kevin Grunbaum, un analista en comunicación que habló del nivel de soberbia en la política.

El legislador de la ciudad, arrancó con frases contundentes sobre la soberbia del presidente Milei y la falta de credibilidad en sus enunciados; junto a Presto y Álvaro, debatieron sobre el anuncio de Malvinas recientemente comunicado por el Gobierno y concluyeron en que: “A Milei no le importa la soberanía del país”.

En este mismo sentido, Eugenio abrió el debate sobre si un admirador de Margaret Tacher podía defender nuestra soberanía, haciendo referencia a actividades de campaña en las que Milei no quería que se cante el himno o que se muestren banderas de las Islas. Además, recalcó: “no es el primer presidente que trata de prostituir una causa para ganar las elecciones”.

Entre los segmentos fijos, también se hace fuerte la “Carta al presidente”, donde Casielles apunta directo a Javier Milei: “Recordá que no sos la Argentina. No sos la República. Sos un empleado al que ‘contratamos’ durante un tiempo para una responsabilidad enorme”.

Además, entre otras frases del legislador, fue irreverente y dijo: “Javier, no sos indispensable, este país vio pasar a hombres como Sarmiento, Roca, Rosas… Todos pasaron. La única que siguió en pie fue la Argentina”


La premisa de “Proyecto C” es hablar sin filtros e incomodar cuando haga falta, con un formato que se corre del molde de los programas de actualidad y con una rotación de invitados picantes para que sumen a su programación.