El expresidente paraguayo quedó bajo arresto domiciliario por orden del Ministerio Público y deberá presentarse este sábado a las 11 ante los fiscales que investigan el colapso de Ueno Bank. La causa también alcanza al extitular del Banco Central, Carlos Carvallo. Peña fue destituido el viernes por el Senado, en medio de una crisis política y financiera.
Paraguay atraviesa una de las crisis institucionales más profundas de los últimos años. Santiago Peña, quien hasta el viernes ocupaba la Presidencia de la República, fue detenido por orden de la Fiscalía y deberá comparecer este sábado 7 de noviembre a las 11 ante el Ministerio Público, en el marco de la investigación penal por presuntas irregularidades vinculadas con Ueno Bank.
La orden de detención fue emitida el viernes 6 de noviembre por un equipo de cuatro fiscales que interviene en la causa. La disposición establece que Peña permanezca detenido en su domicilio de Asunción hasta quedar a disposición de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción.
La medida fue formalizada mediante la Resolución Fiscal de Detención N.º 7, correspondiente a la causa penal N.º 92/2026, caratulada «Santiago Peña Palacios y otros s/ lesión de confianza y otros». La Fiscalía también solicitó a la Comandancia de la Policía Nacional ejecutar la orden y garantizar que se respeten los derechos y las garantías de las personas alcanzadas por el procedimiento.
La investigación está relacionada con el colapso de Ueno Bank, una entidad financiera que fue intervenida por las autoridades regulatorias paraguayas después de que se detectaran problemas vinculados con sus requisitos de solvencia. La crisis provocó el congelamiento de operaciones y depósitos, generando un fuerte impacto entre sus clientes y una creciente tensión política.
En el expediente se investigan presuntos hechos de lesión de confianza y otros delitos. Entre las conductas mencionadas por los investigadores en esta etapa preliminar también aparecen el tráfico de influencias y la administración en provecho propio. La Fiscalía deberá determinar qué responsabilidades corresponden a cada uno de los involucrados y si existen elementos suficientes para avanzar con imputaciones.
La decisión también alcanza a Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, expresidente del Banco Central del Paraguay, quien quedó sujeto a una orden de detención en una dependencia policial. Su actuación al frente del organismo regulador forma parte de los cuestionamientos relacionados con la supervisión de Ueno Bank.
El caso tuvo además una consecuencia política inmediata. El viernes, el Senado paraguayo resolvió destituir a Peña mediante un juicio político, con los votos favorables de los 44 legisladores presentes. La decisión se produjo después de que el mandatario presentara su renuncia el jueves, en medio de la crisis, pero el proceso de destitución siguió adelante.
Tras la resolución legislativa, el vicepresidente Pedro Alliana asumió la Presidencia para completar el mandato, que se extiende hasta agosto de 2028.
Según informó Associated Press, las acusaciones políticas contra Peña incluyen presuntos vínculos económicos con la estructura empresarial relacionada con Ueno y decisiones sobre la colocación de fondos públicos en la entidad. El exmandatario negó haber cometido irregularidades.
La comparecencia prevista para este sábado será un paso importante para el desarrollo de la investigación. Los fiscales deberán avanzar sobre las evidencias reunidas y determinar los próximos pasos procesales. La orden de detención, por sí misma, no implica una condena ni establece la responsabilidad penal de Peña.
El desenlace de esta crisis excede la situación judicial de un expresidente. Pone bajo la lupa la relación entre el poder político, los organismos de regulación financiera y el manejo de recursos públicos. El interrogante central es cómo se llegó al colapso de una entidad de semejante dimensión, qué controles fallaron y quiénes deberán responder por las consecuencias.

