A través de un crédito por USD 3.000 millones a una tasa del 7,4%. El próximo 9 de enero el Gobierno deberá abonar USD 4.200 millones a tenedores de títulos públicos de la Argentina.

La Argentina debe afrontar el pago de deuda con bonistas privados por USD 4.200 millones que vence el próximo viernes 9.

“La transacción se realizó por el monto total licitado de USD 3.000 millones, a un plazo de 372 días. El BCRA abonará una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares estadounidenses más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que resulta equivalente a una tasa del 7,4% anual”, señaló el Banco Central en un comunicado.

El Gobierno termina de explicitar la pregunta de los últimos meses presente en todos los análisis del mercado: de dónde saldría el dinero para afrontar el vencimiento de esta semana. Si bien no existían dudas en el mercado acerca de la voluntad de pago de la Argentina, no estaba clara la estrategia para afrontar el compromiso.

Las características de un préstamo Repo (por repurchase agreement o acuerdo de recompra) implican que, a cambio del dinero recibido, la Argentina entregó a los bancos como garantía una serie de bonos con el compromiso de recomprarlos a un precio ya estipulado. En este caso, el BCRA utilizó los Bonares 2035 y 2038, títulos regidos por la ley argentina, para concretar este crédito garantizado.

Luego viene otro vencimiento, el 9 de julio, por unos US$ 4.200 millones, y finalmente dos más en 2027 que replican los de 2026. En total, Caputo deberá afrontar pagos por aproximadamente US$ 18 mil millones.