Se trata de Adriana Mónica Nechevenko, quien certificó las operaciones inmobiliarias del Jefe de Gabinete. Los registros oficiales muestran ingresos a la sede de Gobierno en fechas clave que coinciden con la compra del polémico departamento de Caballito.

La situación judicial de Manuel Adorni suma un capítulo que complica la estrategia de defensa de la Casa Rosada. En las últimas horas, se reveló que la escribana Adriana Mónica Nechevenko, pieza clave en las transacciones inmobiliarias del Jefe de Gabinete, ingresó al menos en siete oportunidades a la sede gubernamental entre 2024 y 2025.

La información, que surge de los registros oficiales de acceso a Balcarce 50, pone bajo sospecha la naturaleza de los encuentros. Según la investigación que lleva adelante el fiscal federal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo, algunas de estas visitas coinciden temporalmente con momentos críticos de la escrituración del departamento de Adorni en el barrio porteño de Caballito.

Nechevenko no es una desconocida para el entorno del funcionario: intervino tanto en la compra del inmueble en la calle Miró (valuado en USD 230.000) como en la adquisición de una propiedad en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, a nombre de su esposa, Bettina Angeletti.

El punto que más intriga a la Justicia es el esquema de financiamiento del departamento de Caballito. La operación se realizó mediante un préstamo hipotecario de USD 200.000 otorgado, curiosamente, por las propias vendedoras del inmueble: dos jubiladas de 64 y 72 años que, según sus propias declaraciones, no conocían previamente al funcionario.

Tras el feriado de Semana Santa, la escribana deberá presentarse en los tribunales de Comodoro Py el próximo 8 de abril. Su testimonio es considerado “vital” para reconstruir cómo se gestó el crédito privado y si existieron inconsistencias entre los ingresos declarados por Adorni y el valor de mercado de las propiedades.

A este frente se le suma la presión legislativa. El diputado Pablo Juliano (UCR) ya envió un pliego con más de 40 preguntas al Jefe de Gabinete, exigiendo precisiones sobre su evolución patrimonial. “El Presidente y su hermana no pueden pedirle la renuncia porque Adorni forma parte del entorno tóxico”, disparó el legislador radical, comparando la situación con otros casos de funcionarios con vínculos dudosos.

Mientras la Justicia levanta secretos fiscales y bancarios, en el entorno de Javier Milei intentan mantener el “blindaje”. Sin embargo, el testimonio del piloto del vuelo privado a Uruguay de la semana pasada —quien contradijo al Ministro sobre quién pagó el pasaje— y ahora las visitas registradas de la escribana a la oficina de Adorni, empiezan a resquebrajar la narrativa oficial de un patrimonio “transparente y privado”.