En una movida que sacudió la interna de La Libertad Avanza, la senadora Patricia Bullrich exigió que el jefe de Gabinete presente su declaración jurada “de inmediato”. Mientras el oficialismo intentaba cerrar filas, la “líbero” del espacio expuso las dudas que circulan en los pasillos de la Casa Rosada sobre el patrimonio del funcionario.

Patricia Bullrich lo hizo de nuevo. Fiel a su estilo de no seguir guiones ajenos cuando el olfato político se lo dicta, la actual jefa del bloque libertario en el Senado decidió romper el blindaje que rodeaba al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y le reclamó públicamente celeridad ante la Justicia.

“¿Para qué vas a esperar hasta el 30 de julio si la podés presentar ahora?”, lanzó Bullrich en una entrevista televisiva, refiriéndose a la declaración jurada de bienes del funcionario. Sus palabras no fueron casuales: ocurren en una semana donde la situación judicial de Adorni escaló tras el levantamiento de su secreto fiscal ordenado por el juez Ariel Lijo, en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito.

Para Bullrich, la demora en las explicaciones no solo afecta la imagen del jefe de Gabinete, sino que “empantana” la gestión del presidente Javier Milei. La senadora verbalizó lo que muchos integrantes del oficialismo y del PRO comentan por lo bajo: el desgaste que produce la investigación sobre propiedades en el country Indio Cuá y supuestos pagos en efectivo que superarían los 200.000 dólares.

“La prueba cuanto antes, mejor. Si no hay contundencia y rapidez, el proyecto sufre”, sentenció Bullrich, marcando una distancia táctica con el ala más dura del Gobierno que prefiere el silencio.

La respuesta de Milei

Desde el exterior, el presidente Javier Milei salió rápidamente a desactivar cualquier rumor de salida. “Ni en pedo se va”, aseguró el mandatario, ratificando su confianza total en Adorni y calificando la presión mediática y política como un “ataque al ego de los periodistas”. Milei intentó bajarle el tono a los dichos de Bullrich interpretándolos como un “spoiler” de lo que el funcionario finalmente hará: presentar sus papeles antes de lo previsto para intentar cerrar la causa.

Sin embargo, la jugada de Bullrich ya logró su cometido: instaló la necesidad de transparencia inmediata como una condición para sostener la superioridad moral que el Gobierno esgrime frente a la “casta”. Una vez más, la exministra demostró que, aunque juegue dentro del equipo, su juego es propio.