La Cámara alta dio luz verde al proyecto de ley de propiedad privada, aunque durante la negociación el oficialismo aceptó retirar los artículos vinculados al régimen de Tierras y a la Ley de Manejo del Fuego para asegurar los consensos necesarios.
El Senado dio media sanción al proyecto de ley de propiedad privada en una sesión atravesada por intensas negociaciones entre el oficialismo y los bloques de la oposición dialoguista. Para garantizar los votos necesarios, el Gobierno decidió retirar del texto los capítulos referidos al régimen de Tierras y a la Ley de Manejo del Fuego, dos de los puntos que concentraban mayores diferencias durante el debate parlamentario.
Con esos cambios, la iniciativa logró avanzar en la Cámara alta y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados, donde continuará su recorrido legislativo.
La decisión del oficialismo dejó en evidencia una estrategia que se repite desde el inicio de la actual gestión: priorizar la aprobación del núcleo central de los proyectos aun cuando eso implique resignar parte de su contenido original para construir mayorías en el Congreso.
Qué quedó afuera
Los capítulos vinculados al régimen de Tierras y al Manejo del Fuego habían despertado cuestionamientos durante la discusión previa a la sesión. Ante la posibilidad de que esos artículos dificultaran la aprobación del proyecto, el Gobierno optó por excluirlos del texto definitivo que fue sometido a votación.
De esta manera, la media sanción alcanzó exclusivamente al articulado restante, mientras que las reformas sobre esos dos temas quedaron fuera del proyecto y podrían ser objeto de futuras iniciativas legislativas.
La votación volvió a mostrar el escenario de fragmentación política que atraviesa el Congreso. Sin mayorías propias, el oficialismo debió negociar artículo por artículo para reunir el respaldo necesario y evitar que el proyecto fracasara en el recinto.
Más allá del resultado, la sesión dejó una señal política: el Gobierno privilegió asegurar el avance de una iniciativa considerada prioritaria antes que sostener aspectos que amenazaban con romper los acuerdos alcanzados.
Con la media sanción del Senado, el proyecto ingresará ahora a la Cámara de Diputados, donde volverá a abrirse el debate y podrán plantearse nuevas modificaciones antes de una eventual sanción definitiva.

