El ministro de Economía defendió la continuidad del programa fiscal y pidió no dejarse llevar por “las ansiedades políticas del momento” ni por las “demandas de corto plazo”.
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró este martes que el Gobierno apunta a conseguir cuatro años consecutivos de superávit financiero y llamó a mantener el rumbo del programa económico frente a las presiones políticas y las demandas de corto plazo.
La definición fue realizada durante su exposición en la 30ª edición del Día de la Exportación, organizada por la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) en el Palacio Libertad. El encuentro reúne a funcionarios, empresarios y representantes vinculados con el comercio exterior.
“Vamos a tener superávit financiero por cuarto año consecutivo”, afirmó Caputo, al referirse a la estrategia fiscal del Gobierno y a las perspectivas incluidas en el Presupuesto 2027.
La proyección supone que el resultado financiero positivo se mantenga durante 2027. El antecedente inmediato es el resultado obtenido por el Sector Público Nacional durante 2024, cuando cerró el año con un superávit financiero equivalente al 0,3% del PBI. El Gobierno también mantiene como objetivo el resultado financiero positivo para 2026.
En lo que va de este año, los datos oficiales disponibles muestran que el Sector Público Nacional acumuló durante el primer semestre un superávit financiero equivalente a aproximadamente 0,1% del PBI. En junio había registrado un déficit financiero de $1,02 billones, mientras que en julio volvió a obtener un resultado positivo de $244.897 millones.
De esta manera, al cierre de los primeros siete meses de 2026, el resultado financiero acumulado continuaba siendo positivo, en torno al 0,1% del PBI. El dato es relevante porque el resultado financiero incluye, además del resultado primario, el pago de los intereses de la deuda pública.
Caputo planteó que la prioridad del Gobierno es sostener el equilibrio de las cuentas públicas y pidió evitar decisiones vinculadas exclusivamente con las urgencias políticas. Durante su exposición, llamó a perseverar en “el camino correcto” y reclamó no dejarse llevar por “las ansiedades políticas del momento” ni por las “demandas de corto plazo”.
La definición se produjo horas antes de la presentación del proyecto de Presupuesto 2027, que marcará las principales previsiones económicas y fiscales del Gobierno para el próximo año.
La apuesta oficial consiste, de esta manera, en transformar el superávit financiero en una característica permanente de la política fiscal. La meta anunciada por Caputo para 2027 todavía es una proyección y dependerá de la ejecución efectiva de las cuentas públicas durante ese ejercicio.
El propio relevamiento de expectativas del Banco Central muestra que los analistas privados mantienen expectativas de resultado fiscal positivo para 2026: el REM de agosto proyectó un superávit primario de $15,4 billones para el Sector Público Nacional no Financiero durante este año. Se trata de una proyección de resultado primario, diferente del resultado financiero al que se refirió Caputo.
El mensaje del ministro apunta así a sostener uno de los pilares centrales del programa económico: que el Estado mantenga sus cuentas equilibradas y que las decisiones de gasto queden subordinadas a la disponibilidad de recursos.
La discusión ahora se trasladará al Congreso, donde comenzará el tratamiento del Presupuesto 2027 y, con él, el debate sobre la capacidad del Gobierno para sostener el superávit financiero durante un nuevo año.

