La Argentina Week dejó una foto de acercamiento entre Javier Milei y 13 gobernadores, además de anuncios y contactos con inversores. Pero el consenso sobre la reforma electoral no quedó cerrado: algunos mandatarios respaldan el rumbo general del Gobierno, mientras otros mantienen diferencias sobre la eliminación de las primarias.

La Argentina Week terminó en París con una de las fotografías políticas más significativas de la relación entre Javier Milei y un grupo de gobernadores: el Presidente se reunió con 13 mandatarios provinciales y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en el marco de la gira destinada a promocionar a la Argentina como destino de inversiones.

El encuentro tuvo una doble lectura. Por un lado, la económica: la delegación argentina buscó mostrar ante empresarios e inversores las oportunidades que ofrecen las distintas provincias, especialmente en energía, minería, agroindustria y otros sectores estratégicos. Por otro, la política: la Casa Rosada aprovechó la presencia de los gobernadores para avanzar en conversaciones sobre el Presupuesto 2027 y la reforma electoral, cuyo principal punto de discusión es el futuro de las PASO.

La foto fue importante para el Gobierno, pero no alcanzó para convertir esas conversaciones en un acuerdo público y uniforme sobre las primarias.

El dato más claro apareció después de la reunión. Rogelio Frigerio, uno de los gobernadores que participó de la Argentina Week, afirmó que existe coincidencia entre los mandatarios sobre la necesidad de sostener el rumbo económico y evitar un regreso a políticas que identificó con el populismo. También señaló que una de las principales preocupaciones que le transmitieron empresarios durante sus reuniones en París es qué ocurrirá con ese rumbo después de las elecciones.

Pero cuando fue consultado específicamente sobre las PASO, Frigerio evitó confirmar que los 13 gobernadores hubieran alcanzado un acuerdo para respaldar su suspensión o eliminación. “No me animo a ser tan categórico”, respondió al ser consultado sobre una eventual coincidencia entre todos los mandatarios.

La posición de Jorge Macri fue todavía más concreta. El jefe de Gobierno porteño, que formó parte de la delegación, sostuvo que una eventual reforma electoral debe discutirse en el Congreso, pero planteó que no debería aplicarse en las elecciones de 2027. Su propuesta es que cualquier modificación del sistema de PASO rija recién a partir de 2031.

“Nadie del Gobierno nacional me pidió apoyo en la reforma electoral”, afirmó Macri después de regresar de Francia. Y explicó que prefiere que las reglas electorales no se modifiquen para la elección inmediata porque pueden quedar condicionadas por los intereses de quienes participan de esa competencia.

La diferencia es importante: mientras la Casa Rosada busca avanzar con la eliminación de las PASO para 2027, uno de los principales integrantes de la delegación que acompañó al Presidente en París propone postergar cualquier modificación hasta la siguiente elección presidencial.

Eso no significa que los gobernadores que viajaron a Francia estén enfrentados con el Gobierno nacional. Por el contrario, las declaraciones de Frigerio y otros mandatarios muestran coincidencias respecto de la necesidad de sostener determinadas políticas económicas y de evitar un cambio abrupto de rumbo.

Pero una cosa es la coincidencia sobre el rumbo económico y otra, diferente, es acordar las reglas de la competencia electoral.

La propia Casa Rosada había llegado a París con la expectativa de destrabar esa discusión. Antes del viaje, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, ya mantenía conversaciones con los gobernadores para intentar acercar posiciones sobre la reforma política. Entre los mandatarios había distintas posturas: algunos eran favorables a eliminar las primarias, mientras otros analizaban alternativas como mantenerlas pero convertirlas en optativas.

Durante la estadía en Francia, Santilli mantuvo una cena con los gobernadores en la Embajada argentina. Allí se habló de las PASO y del Presupuesto 2027. Posteriormente, Milei tuvo su propio encuentro con los mandatarios, que el Gobierno describió oficialmente como una reunión en un clima de “camaradería y cercanía”.

Según la información oficial, Milei agradeció a los gobernadores su presencia y su apoyo al rumbo económico, y destacó el potencial de las provincias en sectores como energía, minería y agronegocios.

La agenda económica fue, además, el eje formal de la Argentina Week. La delegación argentina buscó presentar oportunidades de inversión y reforzar la imagen del país ante empresas internacionales. Uno de los anuncios más relevantes fue el compromiso de Pan American Energy de invertir más de US$1.200 millones en Cerro Dragón, en Chubut, para revertir el declive de la producción de la cuenca del Golfo San Jorge.

El propio Jorge Macri, al hacer su balance del viaje, destacó que la presencia conjunta del Presidente y de gobernadores de distintos espacios permitió transmitir ante inversores una señal de mayor coordinación política. Según explicó, la delegación buscó mostrar qué tiene cada provincia para ofrecer y cuáles son los sectores con potencial para recibir capitales.

También hubo un dato institucional relevante: después de reunirse con los gobernadores, Milei mantuvo un encuentro bilateral con el presidente francés Emmanuel Macron y posteriormente compartió con la delegación argentina parte de esa agenda. La Casa Rosada presentó la secuencia como una muestra de la importancia de la relación entre Nación y provincias para la promoción internacional del país.

El Gobierno regresó de París, además, con una lectura positiva sobre la negociación política. En la Casa Rosada consideran que el diálogo con los gobernadores avanzó y que existen condiciones para construir acuerdos parlamentarios. Sin embargo, esa expectativa oficial todavía debe traducirse en posiciones concretas en el Congreso.

Y allí aparece el verdadero límite de la fotografía de París.

Los 13 mandatarios que participaron de la Argentina Week —Rolando Figueroa, Ignacio Torres, Alberto Weretilneck, Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio, Gustavo Sáenz, Juan Pablo Valdés, Leandro Zdero, Carlos Sadir, Claudio Vidal, Marcelo Orrego, Raúl Jalil y Jorge Macri— representan un grupo relevante de gobernadores, pero no al conjunto de las provincias argentinas. También participó la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto.

Además, las declaraciones públicas posteriores muestran que el nivel de coincidencia no es idéntico en todos los temas.

En economía, la fotografía fue de mayor acercamiento. En política electoral, en cambio, el escenario es más complejo.

El Gobierno necesita ahora transformar esa cercanía política en acuerdos legislativos concretos. Y los gobernadores, al mismo tiempo, deberán definir cuánto de ese entendimiento general están dispuestos a trasladar a una reforma que modifica las reglas con las que se elegirán los candidatos para 2027.

Por eso, el balance de París puede resumirse de una manera sencilla: la Argentina Week dejó una foto política fuerte, avances en el diálogo entre Nación y provincias y anuncios relevantes de inversión, pero no un acuerdo público y unánime sobre las PASO.

La negociación, por lo tanto, no terminó en París. El verdadero examen comenzará cuando el proyecto de reforma electoral vuelva al Congreso y cada gobernador deba transformar sus gestos políticos en una posición concreta sobre las reglas de la próxima elección.