El ministro de Economía presentó junto a Diego Santilli el nuevo esquema durante la Argentina Week París. El Gobierno busca utilizar la ciudadanía por inversión como una herramienta adicional para atraer capitales y profundizar la apertura internacional de la Argentina.
El ministro de Economía presentó en París el nuevo programa y sostuvo que será una herramienta para atraer inversiones y reforzar los vínculos internacionales de la Argentina.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este viernes en París, junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, el Programa de Ciudadanía por Inversión de Argentina, una iniciativa que permitirá a extranjeros solicitar la ciudadanía argentina a partir de determinados aportes económicos y luego de superar un proceso de evaluación y controles.
El anuncio se realizó en la Embajada argentina en Francia, en el marco de la Argentina Week París, encuentro organizado para promocionar oportunidades de inversión y fortalecer los vínculos económicos de la Argentina con inversores internacionales.
Durante la presentación, Caputo afirmó que el programa busca “captar aún más la atención del mundo” y sostuvo que apunta a fortalecer la relación de la Argentina con el exterior y a proyectar internacionalmente el valor de la ciudadanía argentina.
“Argentina hoy es un faro de libertad e inversión en el mundo”, afirmó el ministro, quien explicó que la iniciativa comenzó a gestarse hace aproximadamente dos años a partir del interés que, según señaló, distintos sectores habían manifestado por acceder a la ciudadanía argentina.
El programa comenzará a recibir solicitudes durante el cuarto trimestre de 2026 y establece dos alternativas para el solicitante principal: un aporte directo y no reembolsable de US$350.000 al Tesoro Nacional, o la suscripción de un título público por US$800.000 creado específicamente para el régimen.
El esquema también contempla a integrantes del grupo familiar. El cónyuge y los hijos de entre 18 y 25 años, siempre que sean solteros y no tengan hijos, deberán realizar un aporte adicional de US$100.000 al Tesoro, mientras que para los hijos menores de 18 años se establece un aporte de US$25.000.
De acuerdo con la información difundida sobre el programa, los fondos deberán ingresar a través del sistema financiero formal y estarán sujetos a controles vinculados con la prevención del lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y la transparencia financiera. La evaluación contempla, entre otros aspectos, la identidad del solicitante, el origen y trazabilidad de los fondos, antecedentes penales, situación patrimonial y financiera e historial migratorio.
La evaluación estará a cargo de la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión (APCI), con intervención de distintos organismos del Estado. La Agencia elevará posteriormente una recomendación a la Dirección Nacional de Migraciones, que será la encargada de resolver cada solicitud. La propia APCI señala que el Estado argentino mantiene la potestad sobre el otorgamiento de la ciudadanía.
La iniciativa no fue creada jurídicamente este viernes. El Gobierno había establecido en 2025 el marco legal para la ciudadanía por inversión mediante el Decreto 366/2025, que incorporó a la Ley de Ciudadanía una vía para que extranjeros puedan solicitar la ciudadanía acreditando una “inversión relevante” en el país. Posteriormente, el Decreto 524/2025 estableció el procedimiento administrativo y la intervención de distintos organismos estatales.
Lo que se anunció ahora en París es la implementación concreta del programa, con los montos establecidos para las alternativas disponibles y el cronograma para comenzar a recibir solicitudes.
Caputo vinculó la iniciativa con la estrategia económica internacional del Gobierno y con el objetivo de atraer capitales hacia la Argentina. El anuncio se produjo en el marco de una agenda más amplia desarrollada durante la Argentina Week París, que reunió a funcionarios, empresarios e inversores alrededor de sectores como energía, minería, agroindustria y tecnología.
El ministro también destacó que el Gobierno trabajó durante los últimos dos años con firmas internacionales especializadas para incorporar prácticas utilizadas en otros programas de ciudadanía por inversión. Según Caputo, las expectativas sobre la iniciativa son elevadas y el objetivo es sumar una herramienta adicional para atraer capitales y reforzar la proyección internacional del país.
La Argentina se suma así a un grupo de países que utilizan mecanismos de ciudadanía vinculados con inversiones o aportes económicos. El Gobierno plantea el programa como parte de su estrategia de apertura e integración internacional. Su resultado económico concreto dependerá, entre otros factores, de la cantidad de solicitudes que efectivamente se presenten, de los capitales que ingresen y del cumplimiento de las condiciones previstas por el régimen.
Por ahora, el dato concreto es que las solicitudes comenzarán a recibirse durante el cuarto trimestre de 2026, con un aporte inicial de US$350.000 al Tesoro o una alternativa mediante un título público de US$800.000, además de los controles previstos para verificar la identidad de los solicitantes, sus antecedentes y el origen de los fondos.

