El exsecretario de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía dejó su cargo luego de admitir que omitió informar siete inmuebles en Miami en sus declaraciones juradas. El caso también quedó bajo análisis judicial.

El Gobierno nacional sumó una nueva baja en su estructura política con la salida de Carlos Frugoni, hasta este domingo secretario de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía. La decisión se produjo luego de que se conociera que el funcionario no había declarado propiedades en Estados Unidos en sus presentaciones patrimoniales oficiales.

Frugoni ocupaba un cargo de peso dentro del esquema económico, con injerencia sobre áreas vinculadas a obra pública, concesiones y transporte. Su salida ocurrió pocos días después de que trascendiera la existencia de inmuebles a su nombre en Florida y sociedades vinculadas en el exterior.

Según se informó, el exfuncionario reconoció tener siete departamentos en Miami que no figuraban ni en su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción ni en los registros fiscales locales. Frugoni sostuvo que tributaba esos bienes en Estados Unidos y adjudicó la omisión a un error administrativo.

El caso además derivó en denuncias judiciales por presunta omisión maliciosa de bienes y posible enriquecimiento ilícito. Las presentaciones quedaron radicadas en la Justicia federal y podrían concentrarse en un mismo expediente.

La salida de Frugoni es interpretada como un intento oficial por contener el costo político del episodio en medio de cuestionamientos por la transparencia patrimonial de funcionarios nacionales. Desde el entorno del Gobierno evitaron hacer declaraciones públicas extensas, aunque confirmaron su alejamiento.

Frugoni había asumido en el área a comienzos de este año y contaba con perfil técnico, con antecedentes en organismos vinculados a infraestructura y transporte. Su desplazamiento reabre el debate sobre los controles patrimoniales dentro de la administración pública y el cumplimiento de las obligaciones legales de quienes ejercen cargos públicos.