En la Argentina Oil & Gas Expo, en Neuquén, el Presidente defendió su programa económico, apuntó contra periodistas y economistas que cuestionan sus resultados y sostuvo: “Me niego a creer que los argentinos voten hacia atrás”. También reivindicó el régimen de incentivos para grandes inversiones y anticipó que la economía argentina convergerá hacia ese esquema.
El presidente Javier Milei aprovechó su participación en la Argentina Oil & Gas Expo Patagonia 2026, realizada en Neuquén, para defender el rumbo económico de su Gobierno, cuestionar a quienes ponen en duda sus resultados y proyectar la disputa política hacia las elecciones presidenciales de 2027. Durante un discurso de más de una hora, el mandatario reivindicó las desregulaciones impulsadas por su administración y volvió a confrontar con el kirchnerismo, al que atribuyó un “modelo de atraso”.
La definición política más directa llegó cuando se refirió a los próximos comicios presidenciales. “Me niego a creer que los argentinos voten hacia atrás”, afirmó Milei, en una frase con la que expresó su expectativa de que el electorado respalde la continuidad de su proyecto. Aunque no presentó esa declaración como un anuncio electoral formal, el mensaje trasladó al escenario de 2027 la discusión sobre el rumbo económico del país.
El otro eje central de su exposición fue la defensa del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una de las herramientas que el Gobierno promueve para atraer capitales a proyectos de gran escala. Milei cuestionó a quienes advierten sobre el costo fiscal de los beneficios previstos en el régimen y respondió con una frase contundente: “Qué costo fiscal va a tener una inversión si con el RIGI nunca se hubiese hecho”.
A continuación, calificó esos cuestionamientos como una “estupidez” y apuntó contra economistas a los que llamó “chantas”. Según sostuvo, el RIGI es una pieza clave de su estrategia porque permite impulsar inversiones, generar empleo e incrementar el ingreso de dólares. Su argumento parte de una premisa: que algunos proyectos no se concretarían sin los incentivos contemplados en el programa. La discusión sobre sus costos y beneficios, sin embargo, requiere distinguir entre los anuncios de inversión, los proyectos efectivamente ejecutados y los resultados económicos que puedan medirse.
En ese contexto, el Presidente afirmó que ya existen más de 210.000 millones de dólares en proyectos anunciados bajo el RIGI y señaló que el 45% corresponde al sector de petróleo y gas. La cifra fue difundida por Milei durante el acto y reproducida por la comunicación oficial del Gobierno de Neuquén. Se trata de inversiones anunciadas, por lo que no equivale a capital desembolsado ni permite, por sí sola, medir el impacto efectivo sobre el empleo, la producción o la recaudación.
Milei también respondió a las críticas sobre el ritmo de crecimiento y la evolución de los precios. “Dicen que crecemos a dos velocidades, que la inflación no baja tan rápido. Antes ni crecíamos”, sostuvo, en una defensa de su gestión que incluyó cuestionamientos a periodistas y analistas que ponen en duda la marcha de la economía. El planteo volvió a mostrar uno de los rasgos centrales de su discurso: presentar la discusión económica como una confrontación entre su programa de reformas y el modelo que atribuye a las administraciones anteriores.
La exposición se desarrolló en el marco de la Argentina Oil & Gas Expo Patagonia 2026, que reúne en la capital neuquina a más de 550 empresas y referentes vinculados con la actividad energética. El gobernador Rolando Figueroa participó de la apertura junto con Milei y el titular del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, Ernesto López Anadón. Durante el encuentro, el mandatario nacional elogió la adhesión de Neuquén al RIGI y cuestionó a las provincias que no se incorporaron al régimen.
Además, Milei anticipó que, a largo plazo, la economía argentina convergerá hacia un esquema similar al del RIGI y destacó el potencial del desarrollo gasífero. Su planteo vuelve a ubicar a la energía como uno de los sectores estratégicos de su programa económico, tanto por la posibilidad de atraer inversiones como por su potencial exportador.
Entre la defensa de las reformas, los cuestionamientos a sus críticos y la mirada puesta en 2027, el Presidente buscó instalar una idea central: que la continuidad de su modelo económico será también el eje de la próxima disputa electoral.

