En su vigésima visita a Estados Unidos desde que fue elegido presidente, Javier Milei inició una estadía en Washington marcada por el respaldo político a Donald Trump, la defensa de su programa económico y una actividad internacional contra el antisemitismo. No está previsto un encuentro con el mandatario estadounidense.

Javier Milei llegó este miércoles a Washington para una visita breve con dos objetivos políticos centrales: ratificar su alineamiento con Donald Trump y volver a proyectar en el escenario internacional su defensa de la libertad económica y su condena al antisemitismo. El viaje se desarrolla en un momento sensible para el presidente estadounidense, que se encamina a las elecciones legislativas de medio término del 3 de noviembre.

Según el recuento publicado por la prensa, se trata del viaje número 20 de Milei a Estados Unidos desde su elección y del 19 desde que asumió la Presidencia. El mandatario llegó acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. El embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, se sumó a la comitiva en la base Andrews, en Maryland.

A diferencia de la visita realizada un año atrás, esta vez Milei no tiene previsto reunirse con Trump. La agenda, sin embargo, busca mostrar la continuidad de una alianza que excede la relación personal entre ambos presidentes y abarca intereses económicos y estratégicos compartidos.

Entre los ejes de esa agenda bilateral aparecen los minerales críticos, las cadenas de suministro, las inversiones vinculadas con Vaca Muerta y la competencia por la influencia económica de China en la región. Para el Gobierno argentino, el vínculo con Washington funciona como una pieza central de su estrategia de inserción internacional y de su búsqueda de inversiones.

La actividad presidencial incluye encuentros con empresarios y una presentación ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos, donde Milei expondrá sobre las posibilidades de crecimiento de la economía argentina después de décadas de inestabilidad. El título anunciado para su disertación es “El caso argentino, el desafío del crecimiento económico tras décadas de populismo”.

En ese escenario, el Presidente buscará defender el rumbo económico de su administración y presentar a la Argentina como una oportunidad para el capital privado. El mensaje se produce en un contexto en el que la evolución de la actividad, el empleo, el consumo y las inversiones sigue siendo parte central de la discusión económica local. La expectativa de los organizadores es escuchar de primera mano la visión presidencial sobre las reformas y las perspectivas del país.

La agenda también contempla reuniones con referentes del sector empresarial, entre ellos Harold Hamm, fundador de la compañía petrolera Continental Resources y vinculado a inversiones en el sector energético. La presencia de empresarios busca reforzar la dimensión económica de una visita que tiene, al mismo tiempo, un marcado contenido político.

El otro eje será la condena al antisemitismo. Milei participará de una actividad en la Embajada argentina en Washington vinculada con la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), en un encuentro que reunirá a representantes diplomáticos y referentes dedicados a combatir la discriminación contra la comunidad judía.

La posición del Gobierno argentino se inscribe en una política exterior de respaldo explícito a Israel y de condena al terrorismo y al antisemitismo, una línea que Milei viene sosteniendo en sus discursos internacionales. La administración busca convertir esa postura en una de las marcas distintivas de su identidad diplomática.

La visita, que se extenderá hasta el jueves 15 de octubre, tendrá además un componente simbólico: Milei será distinguido en la Gala de la Herencia Hispana con un reconocimiento a su liderazgo e impacto global y recibirá el premio “Campeón Mundial de la Libre Empresa” durante su participación en actividades vinculadas con el ámbito empresarial estadounidense.

El viaje vuelve a mostrar las prioridades internacionales del Presidente: estrechar la relación con la administración republicana, promover oportunidades de inversión y sostener una agenda de valores que combina libertad económica, alineamiento estratégico con Estados Unidos y defensa de Israel.

La incógnita es cuánto de ese respaldo político puede traducirse en resultados concretos para la Argentina. Sin una reunión bilateral con Trump en esta oportunidad, la visita estará enfocada en reforzar una alianza ya consolidada y en presentar el programa económico de Milei ante interlocutores empresariales y políticos de Washington.