El secretario de Política Económica y número dos de Luis Caputo sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso de descenso de la inflación que continuará. Defendió el equilibrio fiscal, la acumulación de reservas y la llegada de inversiones como pilares del programa económico.
José Luis Daza, secretario de Política Económica y número dos del ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo económico del Gobierno y aseguró que el proceso de desinflación continuará.
Durante una exposición en la Exposición Rural de Palermo, Daza sostuvo que la Argentina atraviesa un período de descenso de la inflación y utilizó una definición contundente para describir el proceso: “Le rompimos la espalda a la inflación”.
El funcionario planteó que la desaceleración de los precios no responde a un fenómeno pasajero, sino que forma parte de un proceso de estabilización que, según su visión, todavía tiene recorrido.
Daza también destacó el papel del equilibrio fiscal. Señaló que el Gobierno aspira a mantener un superávit y consideró que ese objetivo es fundamental para sostener el rumbo económico.
Otro de los ejes de su exposición fue la acumulación de reservas. Según explicó, el programa acordado con el Fondo Monetario Internacional contemplaba una meta de compras por US$10.000 millones para 2026, mientras que, de acuerdo con sus declaraciones, el Banco Central ya había acumulado cerca de US$13.000 millones.
El funcionario también vinculó la estabilización con la llegada de inversiones y destacó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una de las herramientas utilizadas por el Gobierno para atraer capitales hacia la Argentina.
El mensaje de Daza busca consolidar una de las principales premisas del programa económico de Javier Milei: que la estabilidad fiscal y monetaria es la condición necesaria para avanzar hacia una etapa de mayor inversión y crecimiento.
Pero la discusión económica empieza a incorporar una pregunta adicional.
Una vez que la inflación deja de ocupar el centro de la crisis, el desafío pasa a ser qué ocurre con la actividad económica, los ingresos, el consumo, el crédito y el empleo.
Ese punto ya no depende únicamente de que los precios sigan desacelerándose. Requiere que la estabilización macroeconómica pueda traducirse en una mejora concreta de la economía real.
Daza apuesta a que ese proceso continúe. El Gobierno, mientras tanto, busca sostener sus principales pilares: equilibrio fiscal, desinflación, acumulación de reservas e inversiones.
La definición del funcionario es clara: la inflación, según su diagnóstico, dejó atrás su etapa más crítica y el proceso de desinflación todavía tiene camino por recorrer.
Ahora el desafío será demostrar que esa estabilidad puede convertirse en crecimiento sostenido y en una mejora perceptible para los argentinos.

