La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado criticó las expresiones del Presidente contra periodistas que investigaron el caso $LIBRA. Aunque defendió su derecho a responder a las críticas, sostuvo que los cuestionamientos deben contestarse “con argumentos”.
Patricia Bullrich cuestionó públicamente a Javier Milei por sus recientes ataques contra el periodismo y consideró que el Presidente “cruzó un límite” al afirmar que algunos periodistas “se tienen que quemar en la hoguera”.
Las declaraciones de la senadora nacional y jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado se conocieron el domingo 25 de octubre, durante una entrevista con LN+. Allí defendió el derecho del mandatario a responder a las críticas, pero marcó una diferencia entre la posibilidad de cuestionar al periodismo y el lenguaje utilizado desde la Presidencia.
“Creo que la libertad de expresión protege a la prensa cuando critica al poder y también protege al Presidente cuando responde”, sostuvo Bullrich. Sin embargo, remarcó que es su responsabilidad señalar cuándo una expresión supera un límite y advirtió sobre la necesidad de cuidar las palabras.
“Defender la libertad también es respetar a quienes nos cuestionan. El poder siempre está bajo escrutinio; es mirado por el periodismo, es comentado”, afirmó. Y sintetizó su postura con una frase que marcó distancia respecto del discurso presidencial: las críticas deben responderse con argumentos.
La controversia se originó durante la cena anual de la Fundación Faro, realizada el viernes 23 de octubre. En su discurso, Milei volvió a apuntar contra periodistas que habían cubierto el caso $LIBRA y los acusó de difundir información falsa y realizar operaciones en su contra. En ese contexto, utilizó la expresión “se tienen que quemar en la hoguera” y lanzó insultos contra comunicadores.
Los dichos provocaron cuestionamientos de organizaciones periodísticas y dirigentes políticos. La intervención de Bullrich tuvo especial relevancia porque se trató de una crítica surgida dentro del propio oficialismo, no de un espacio opositor.
El episodio se produjo después de que el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi dispusiera el sobreseimiento de Milei, de su hermana Karina y de otros investigados en la causa judicial por la criptomoneda $LIBRA, a partir de un pedido del fiscal Eduardo Taiano. La decisión fue celebrada por el Presidente, que volvió a cuestionar a los medios y a periodistas que investigaron el tema.
El sobreseimiento es un dato judicial concreto, pero no convierte automáticamente en falsa toda investigación periodística sobre el caso ni resuelve por sí mismo el debate público acerca de la actuación del Presidente. Las acusaciones de Milei contra determinados comunicadores forman parte de su posición sobre la cobertura recibida; no deben presentarse como hechos probados por el solo hecho de que el juez haya dictado el sobreseimiento.
Bullrich también se refirió a la situación económica durante la entrevista y planteó que el Gobierno necesita introducir “ciertos correctivos” para que los indicadores generales se traduzcan en mejoras concretas para las familias. Además, señaló que todavía no está definida su participación en las elecciones del año próximo.
Sus declaraciones dejaron expuestas diferencias públicas en dos terrenos sensibles para el Gobierno: el vínculo con la prensa y la necesidad de que la recuperación económica se refleje en la vida cotidiana. No constituyen, por sí solas, una ruptura política con Milei, pero sí una señal de que una de las principales figuras parlamentarias del oficialismo considera necesario marcar límites en el discurso presidencial.
En una democracia, el Presidente tiene derecho a responder a las críticas y el periodismo tiene derecho a investigar y cuestionar al poder. La discusión pública exige argumentos, información verificable y responsabilidad institucional. La descalificación personal no reemplaza la respuesta a una pregunta periodística, del mismo modo que una investigación periodística debe sostenerse en hechos comprobables.

