La iniciativa ingresó formalmente a la Cámara de Diputados tras los anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo. El oficialismo buscará convertirla en una de las prioridades legislativas después del receso invernal, con el objetivo de reforzar el régimen destinado a incentivar la incorporación de ahorros al sistema formal.

El Gobierno nacional envió a la Cámara de Diputados el proyecto que modifica el régimen de Inocencia Fiscal, una iniciativa que el oficialismo buscará tratar durante agosto, una vez retomada la actividad parlamentaria tras el receso de invierno. La propuesta fue presentada esta semana por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien sostuvo que los cambios apuntan a brindar mayor seguridad jurídica a quienes adhieran al régimen. 

El proyecto incorpora modificaciones al esquema vigente con el objetivo de reducir la incertidumbre para los contribuyentes que decidan exteriorizar fondos e incorporarlos al sistema financiero. Entre los principales cambios, el Gobierno propone introducir criterios más claros para la aplicación de los beneficios previstos por la ley y evitar que diferencias menores en las declaraciones impliquen la pérdida automática del régimen. 

La iniciativa forma parte de la estrategia oficial para incentivar el uso de los denominados “dólares del colchón” y ampliar la base de recursos que circulan dentro del sistema formal. Durante la presentación, Caputo insistió en que el objetivo es generar reglas estables y previsibles para quienes decidan utilizar esos fondos en la economía formal. 

En el plano legislativo, el oficialismo aspira a que el proyecto sea uno de los primeros temas que retome la Cámara de Diputados después del receso. Sin embargo, para avanzar necesitará negociar con bloques dialoguistas, ya que La Libertad Avanza no cuenta con mayoría propia. El tratamiento de la iniciativa formará parte de una agenda que también incluye otros proyectos económicos impulsados por el Poder Ejecutivo. 

La expectativa del Gobierno es obtener la aprobación de la reforma durante agosto, aunque el cronograma dependerá de los acuerdos políticos que logre construir en la Cámara baja y de la definición de las autoridades parlamentarias sobre el orden de los debates.