El canciller Pablo Quirno aseguró que las diferencias entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva se mantienen en el plano político e ideológico y afirmó que “no hay posibilidad alguna” de una ruptura en la relación bilateral.
La administración de Javier Milei volvió a marcar distancia del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el plano ideológico, aunque descartó que esas diferencias afecten el vínculo diplomático entre ambos países.
El encargado de transmitir esa posición fue el canciller Pablo Quirno, quien sostuvo que la relación institucional con Brasil se mantiene y que el Gobierno no evalúa una ruptura pese a las diferencias políticas entre ambos mandatarios.
“No hay posibilidad alguna de que de nuestro lado la relación se rompa”, afirmó el funcionario al referirse al vínculo bilateral.
Brasil continúa siendo el principal socio comercial de la Argentina y un actor clave dentro del Mercosur, por lo que la relación entre ambos gobiernos mantiene una relevancia estratégica más allá de las diferencias políticas.
La relación con Brasil y el Mercosur
Desde el inicio de la gestión de Milei, la relación con Lula estuvo atravesada por fuertes diferencias ideológicas. Sin embargo, ambos gobiernos mantuvieron abiertos los canales institucionales para abordar temas comerciales, económicos y regionales.
En ese contexto, el Gobierno insiste en diferenciar las posiciones políticas de la agenda diplomática y comercial, especialmente en un momento en el que el Mercosur avanza en negociaciones internacionales de relevancia.

