El bloque liderado por Cristian Ritondo confirmó su acompañamiento al proyecto que impulsa el presidente Javier Milei para modificar la Carta Orgánica del Banco Central. Con ese respaldo, el oficialismo busca consolidar una mayoría que le permita avanzar con una de las iniciativas económicas más relevantes de su agenda legislativa.

El Gobierno nacional consiguió un respaldo político clave para avanzar con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. El PRO confirmó que acompañará la iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei, una decisión que fortalece las posibilidades del oficialismo de lograr el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados.

La definición surgió tras una reunión entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los presidentes de los bloques legislativos del PRO, Cristian Ritondo y Martín Goerling. Durante el encuentro también se repasó la agenda parlamentaria que el Ejecutivo pretende impulsar en los próximos meses, con especial foco en las reformas económicas consideradas prioritarias por la Casa Rosada.

La modificación de la Carta Orgánica del Banco Central ocupa un lugar central dentro de esa estrategia. El proyecto apunta a reforzar la independencia de la autoridad monetaria, eliminar definitivamente la posibilidad de financiar al Tesoro Nacional mediante emisión de dinero y restablecer como objetivo principal del organismo la preservación del valor de la moneda.

Desde el Gobierno sostienen que estos cambios buscan otorgar previsibilidad institucional y evitar que futuras administraciones recurran al financiamiento monetario del déficit fiscal, una práctica que el presidente Milei ha cuestionado reiteradamente y que considera una de las principales causas de los procesos inflacionarios registrados en la Argentina.

Con el respaldo del PRO, La Libertad Avanza suma a uno de sus principales aliados parlamentarios para una discusión que promete ocupar un lugar destacado en la agenda del Congreso durante las próximas semanas. Sin embargo, el oficialismo todavía deberá negociar con otros bloques dialoguistas para reunir los votos necesarios que garanticen la aprobación del proyecto en ambas cámaras.

La reforma del Banco Central es considerada por el Ejecutivo como una pieza estructural de su programa económico. Más allá del debate técnico sobre el funcionamiento de la autoridad monetaria, la discusión tendrá un fuerte componente político: el Gobierno buscará convertir la iniciativa en una señal de respaldo legislativo a su estrategia de estabilización económica y disciplina fiscal.