El exministro de Economía viajó a Barbados junto a Malena Galmarini y un grupo de amigos para celebrar sus 30 años de matrimonio. El traslado principal se realizó en un Gulfstream G-500 perteneciente al grupo empresario de Francisco De Narváez. El viaje ocurrió 48 horas después de una cumbre del peronismo en la que Massa volvió a participar de la discusión política.
ergio Massa volvió a quedar en el centro de la escena política tras participar de una cumbre del peronismo en el Hotel Emperador. Dos días después, el exministro de Economía viajó al Caribe junto a su esposa, Malena Galmarini, y un grupo de amigos.
Según registros aeronáuticos y migratorios a los que accedió LA NACION, la comitiva estuvo integrada por siete personas y el tramo principal del viaje se realizó en un Gulfstream G-500, matrícula N922DN, perteneciente al grupo empresario que lidera Francisco De Narváez.
El vuelo partió desde el aeropuerto de Montevideo el jueves 13 de agosto a las 6.40 y tuvo como destino Bridgetown, capital de Barbados. La aeronave regresó ese mismo día a Buenos Aires, sin pasajeros.
Ante la consulta de LA NACION, fuentes cercanas a Massa explicaron que el viaje fue una invitación de Francisco De Narváez, a quien describieron como amigo del exministro desde hace 16 años.
El motivo señalado fue la celebración de los 30 años de matrimonio de Massa y Galmarini. Durante la estadía, Massa publicó en sus redes sociales un mensaje por el aniversario de la pareja.
Entre los acompañantes hubo amigos y personas vinculadas al entorno del exministro.
La particularidad del viaje está también en el momento en que ocurrió.
Dos días antes, Massa había participado de una reunión del peronismo en el Hotel Emperador junto a dirigentes como Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán y Gerardo Zamora.
La reunión volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre el futuro político y electoral del peronismo.
Sin embargo, no hay elementos en la información publicada que permitan afirmar que el viaje al Caribe haya tenido un objetivo político. La explicación brindada por el entorno de Massa fue que se trató de una invitación de carácter personal para celebrar el aniversario de la pareja.
El viaje también llamó la atención por su recorrido. La comitiva habría llegado previamente a Montevideo desde San Fernando en otra aeronave, matrícula LV-BBG, para luego abordar el Gulfstream que los trasladó a Barbados.
El regreso se realizó una semana después en el mismo Gulfstream. La aeronave hizo escala en Asunción, Paraguay, antes de continuar hacia Uruguay. Massa y Galmarini quedaron registrados en ese vuelo con sus pasaportes italianos.
La investigación de LA NACION señala que la salida desde Montevideo constituyó una “aparente maniobra de distracción”, dado que el Gulfstream utilizado tiene autonomía suficiente para realizar el trayecto desde Buenos Aires sin escalas. Esa es una interpretación de la investigación periodística y no una explicación atribuida al entorno de Massa.
El viaje de Massa al Caribe ocurre justo cuando el exministro vuelve a aparecer en las conversaciones sobre el futuro del peronismo.
El dato comprobable es la coincidencia temporal: cumbre política, regreso de Massa a la discusión electoral y, 48 horas después, viaje privado a Barbados junto a su esposa y amigos.
El entorno del exministro sostiene que se trató de una celebración personal. Los registros aeronáuticos y migratorios permiten reconstruir el recorrido y quiénes participaron.
El resto —incluido cualquier eventual significado político del viaje— requiere separar los hechos de las interpretaciones.
Por ahora, el dato es concreto: Massa volvió a la conversación política y, apenas dos días después, dejó el país rumbo al Caribe en un avión privado del grupo empresario de Francisco De Narváez para celebrar junto a su esposa sus 30 años de matrimonio.

